Tomar alcohol de forma moderada y responsable puede reducir en un 25% el riesgo de morir de un ataque al corazón.

El vino contiene sustancias antioxidantes que pueden ayudar a prevenir problemas cardiacos y mejorar la circulación sanguínea. Una de estas poderosas sustancias son los POLIFENOLES que se encuentran en la piel, la pulpa y la semilla de la uva. El vino tinto y sobre todo el Argentino es uno de los productos que más alto rango de estos compuestos tiene. Es por esto que el vino puede ser un buen complemento en la dieta, siempre y cuando se consuma con moderación.

Lo recomendable es tomar dos copas por día en el hombre y una copa en la mujer.

Esta cantidad es suficiente para que recibas los efectos saludables de esta bebida.

Pero ojo!!! si tenés un problema médico de otra naturaleza o tomas medicamentos pregúntale a tu profesional de confianza si puedes tomar alcohol. Además, si no tomas bebidas alcohólicas, no es necesario que empieces a tomarlas por cuestiones de salud, hay otras maneras de mantener a tu corazón y arterias en excelentes condiciones.

También te debes estar preguntando por qué en las mujeres la recomendación es una copa, o sea la mitad que en el hombre y seguramente también debes haber escuchado que las mujeres nos emborrachamos mas fácilmente. Esto será un mito, o es realidad??

Las mujeres poseen, biológicamente hablando, menos tolerancia al alcohol.

Antes de ir a ese punto, conviene entender qué pasa en nuestro organismo al beber alcohol.

Para comprender mejor sus efectos, es importante entender cómo se metaboliza, es decir ¿qué sucede en nuestro cuerpo después que lo bebemos?. Bueno lógicamente éste llega al estómago para luego ser “vaciado” al intestino delgado, donde es rápidamente absorbido hacia el torrente sanguíneo y desde allí se distribuye por todo el cuerpo. En general, al consumir una bebida alcohólica, a los 30 a 45 minutos se alcanza la máxima concentración en la sangre, y lentamente va disminuyendo. Alrededor del 10% del alcohol ingerido es rápidamente eliminado por la respiración, transpiración o perspiración y orina (parte de este alcohol, accederá al intercambio gaseoso de los pulmones, que es el que detectamos en el aliento con los alcoholímetros y que, generalmente, es directamente proporcional a la concentración de alcohol en sangre). El 90% restante será metabolizado por el hígado y allí entran en juego unas sustancias químicas conocidas con el nombre de enzimas. Las más importantes para este proceso son la ADH (alcohol deshidrogenasa), y la citocromo CYP2E1 que también degrada algunos medicamentos. La ADH convierte el alcohol en acetaldehído, para luego formar acetato, el que a su vez será convertido en dióxido de carbono y agua. La velocidad de metabolización ó depuración es fija para cada persona y depende de la cantidad de enzimas que posee el hígado. Esto explica la diferencia que encontramos en la resistencia a los efectos del alcohol entre nosotros. Tal capacidad hepática está determinada genéticamente y así tenemos “acetiladores rápidos y lentos” según la velocidad y eficacia de acción de estas enzimas en metabolizar el alcohol. Los acetiladores lentos se embriagan con mayor facilidad y esto se ha probado científicamente en ciertas poblaciones como las asiáticas, mapuches, etc. La velocidad de metabolización del alcohol no se puede modificar, pero sí se puede la absorción de éste a la sangre. Esto se logra de acuerdo al vaciamiento gástrico. Si el estómago esta vacío, el ingreso del alcohol hacia el intestino es más rápido. Por otro lado, los alimentos , especialmente los ricos en grasas retardan el vaciamiento gástrico, frenando la velocidad de absorción del alcohol. También influye y mucho, la masa corporal de la persona y, sobre todo, su proporción de agua corporal. Mientras mayores sean estas dos, mas resistencia y menos posibilidad de embriaguez o intoxicación.

Ok. Pero, ¿qué pasa con las mujeres??

Las mujeres poseen menos tolerancia al alcohol. Las mujeres absorben más rápidamente el alcohol, alcanzando su pico en sangre en forma más precoz que los hombres. Esto se debe a que las mujeres por norma general, suelen tener menor masa corporal que los varones y a que su proporción de agua corporal es también ligeramente menor.

Por otro lado, y aparentemente vinculado a la presencia de los estrógenos, la ADH se expresa menos en el hígado femenino que en el masculino, es decir, que tenemos menos cantidad de la enzima que metaboliza el alcohol y por ende a igualdad de condiciones las cifras de alcohol en sangre y las concentraciones del mismo en el aire espirado, son mas altas y permanecen por un tiempo mas prolongado en las mujeres que en los hombres.

Pero estas no son las únicas diferencias ya que algunos estudios han establecido que el nivel de daño que el alcohol produce en el hígado, cerebro y corazón de la mujer es también mayor, y que en aquellas mujeres que beben en exceso, el alcohol lleva a un aumento de los estrógenos biodisponibles, es decir los que más se pueden unir a los receptores de las células mamarias, explicando porqué, el consumo prolongado de alcohol aumenta el riesgo de un cáncer mamario.

Así que, como conclusión final: Si tomas alcohol en lo posible que sea vino y no más de una copa por día. Si no tomas alcohol, no hace falta que lo comiences a hacer para prevenir enfermedades del corazón ya que hay otras cosas que puedes hacer que son incluso más efectivas como el comer saludablemente y hacer actividad física regular.

Fuentes:
Metabolismo del Alcohol y el Porqué las Mujeres lo Toleran Menos. Doctor Victor Perl, M.Sc. Available from: http://doctorperl.cl/2013/01. – NIAAA Publications [Internet]. [cited 2016 Jun 18]. Available from: http://pubs.niaaa.nih.gov/publicati… – Black M. Acetaminophen hepatotoxicity. Annual Review of Medicine 35:577-593, 1984. – Seeff LB; Cuccherini BA; Zimmerman HJ et al. Acetaminophen hepatotoxicity in alcoholics: A therapeutic misadventure. Annals of Internal Medicine 104(3):399-404, 1986.