Autoconocernos desde el corazón.

Nuestra individualidad está formada por 3 componentes, lo físico, lo mental y lo emocional. Para comprender cómo se vinculan estos componentes podemos decir que tenemos tres estanques, en contacto unos con otros, llenos de agua.  Cuando algo nos pasa se genera un movimiento en uno de ellos y simultánea e inevitablemente se mueve el agua de los otros dos. 

Así comenzó la entrevista con Marianella Dericia, una mujer con brillo en los ojos, con gran paciencia para explicar. Profesora de danzas, aerodanzas, estudiante de psicología y de Yoga. Maru nos sumergió en una charla vivaz sobre la importancia de conocernos como personas.

“Descubrí que la danza es una excusa, yo quiero estar con estas mujeres”

nos contaba Maru, sobre su relación con sus alumnas, que ella misma describe como muy maternal. “Muchas mujeres de más de 30 años no saben lo que les gusta y tienen vergüenzas profundas en relación a su cuerpo, o tienen una resignación marcada en cuanto a que no tienen la posibilidad de elegir”

El mensaje esencial es que la actividad física tratada sólo desde lo meramente físico caduca, tiene fecha de vencimiento, ya que es como hacer una dieta restrictiva.

Entonces es necesario vincular mente, espíritu y cuerpo para que como personas comencemos a conocernos y a elaborar una relación de amor hacia nuestra piel, nuestro hábitat, nuestro cuerpo.

¿Alguna vez le agradeciste a tu cuerpo por todo lo que te permitió hacer en el día?

Nos preguntó Maru dejando un silencio negador como respuesta.

“Tenemos que hablarle a cada partícula de nuestro cuerpo”. Se refiere a un libro de Deepak Chopra “Mentes sin tiempo cuerpos sin edad” que considera sanador.

Si como mujeres nos decimos que nos vemos feas, gordas, altas flacas; cada partícula de nosotras está ahí escuchando. Meditar y decirnos desde el pensamiento que nos amamos, que nos aceptamos tiene un efecto profundo y casi mágico en nosotras. Nuestros pensamientos nos nutren y por eso, debemos decirnos aquello que nos provoque bienestar. De eso se trata la salud.

Los excesos y lo socialmente aceptado también fue otro de los temas disparadores. Desnaturalizar hábitos sociales que nos hacen daño es una necesidad urgente para todos. Los excesos están en cada una de nuestras reuniones donde el objetivo muchas veces parece “comer hasta explotar” o “tomar hasta reventar”. Tenemos que entender que nuestro cuerpo enferma por estos hábitos y ser conscientes de que el nutrirnos incluye lo que comemos, lo que tomamos, lo que pensamos y lo que sentimos.

¡Lo que sentimos, sí! También es urgente permitirnos sentir. Permitirnos como mujeres estar enojadas, tristes, angustiadas. Aceptar que no siempre podemos ser “la mujer maravilla” que nuestro mundo espera es sanador. Y allí es cuando la actividad física desde una perspectiva integral y holística, teniendo en cuenta el agua de los 3 tanques, se percibe como un gran aliado.

La pauta es la introspección y el autoconocimiento que permiten que salga lo más auténtico de cada persona.

Marianella Dericia.

Profesora de Danzas.