ALIMENTACIÓN NATURAL, UN PILAR ESENCIAL PARA EL CUIDADO DE LA SALUD

La alimentación y el mantenimiento de peso equilibrado, resultan un pilar esencial para prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares. La forma de alimentarnos, teniendo en cuenta la selección, preparación y formas de incorporación de alimentos, repercuten en los diferentes factores de riesgo como nos predisponen o no a sufrir algunas de ellas. Diabetes, hipertensión, dislipemia, sobrepeso y obesidad que tienen un determinante común: los desequilibrios nutricionales, principalmente excesos de nutrientes que nos enferman y falta de aquellos que nos generan bienestar.

Entonces, ¿Cómo podemos cuidar nuestra salud cardiovascular desde la alimentación?

  • Adecuada selección: alimentos y nutrientes protectores.

La calidad es mucho más importante que la cantidad, cuando elegimos alimentos naturales e integrales, y no productos empaquetados evitamos los grandes enemigos de nuestro corazón y sistema vascular: sal refinada, grasas saturadas y transgénicas y, endulzantes procesados (sacarosa o azúcar blanca, jarabe de maíz de alta fructosa y edulcorantes sintéticos). Los alimentos naturales son aquellos que proceden directamente de plantas y animales, recomendaciones:

  • Sumar alimentos ricos en agua, crudos y coloridos: frutas y hortalizas.
  • Incorporar legumbres: garbanzos, porotos negros, rojos, lentejas.
  • Elegir cereales integrales: arroz yamaní, avena, trigo integral, maíz.
  • Agregar algunos puñados de frutos secos y semillas a tu día: sésamo, chía, girasol, nueces, almendras.
  • Preferir endulzantes naturales: azúcar mascabo, miel y estevia.
  • Si optas por alimentos animales que sean magros y preferentemente orgánicos.
  • No te olvides de los superalimentos: cúrcuma, jengibre, espirulina, polen, coco rallado, cacao amargo, matcha.

Estos alimentos además de ser ricos en agua, fibra y minerales como el magnesio, selenio, zinc, hierro y calcio, nos aportan calma, previenen atracones y sensaciones de glotonería, nos dan saciedad tanto fisiológica como emocional. Evitemos alimentos procesados, esos que vienen en paquetes: galletas dulces y saladas, aderezos, sopas y enlatados, calditos y otros “saborizantes”, gaseosas, aguas saborizadas, harinas y azúcares refinados y alimentos elaborados con ellos.

Agua saborizada depurativa y remineralizante:

1 lt de agua filtrada, 1 vaso de jugo de naranja natural, 2 cucharadas de azúcar mascabo, 1 cucharada de semillas de chía y otra de cúrcuma o jengibre.

  • Adecuada preparación: formas que mejoran cualquier plato.

Todas las personas del ámbito de la salud recomiendan evitar las frituras y las preparaciones riquísimas en grasas, pero hay mucho más que eso para mejorar la alimentación diaria, te recomiendo:

  • Incorporar diariamente frutas y hortalizas crudas: ensaladas de varios colores, jugos y batidos frutales, trozos de hortalizas para picar, frutas enteras.
  • Equilibrar el plato, si tiene solo alimentos cocidos, sumale algo crudo rico en agua: hojas verdes por ejemplo.
  • Utilizar el aceite de coco o el de girasol o maíz alto oleico para cocinar, en pequeñas proporciones. El aceite de oliva es saludable cundo lo incorporamos crudo.

Evitar agregar sal durante las cocciones (hervido, salteado, al horno), agregala, después y preferí sal marina, de roca o rosa.

  • Condimentar tus platos con especias y otras semillas: curry, cúrcuma, pimentón, nuez moscada, hinojo, cardamomo, etc.

El rawmesano es un excelente remplazo de la sal para el día a día:

Procesar 1 cucharadita de sal marina, 1 taza pequeña de semillas de girasol y zapallo y 1 cucharada de cúrcuma. Dura 1 mes en la heladera.

 

  • Adecuada incorporación: “alimentación consciente”

 

“La forma como incorporamos la comida refleja la manera como nos incorporamos al mundo”, y no solo eso sino que además determinará el disfrute y cómo nuestro cuerpo se apropiará de esos nutrientes: no es lo mismo comer paradas, en un ambiente ruidoso, y sin masticar que, dedicarle el tiempo que requiere a nuestra alimentación.

 

Te invito a realizar el siguiente ejercicio en algunos momentos de comida:

  1. Conecta con lo que vas a hacer, prepara tu alimento, ubícalo de una linda manera.
  2. Sentate cómoda y derecha, observá tu comida, eso que miramos va a conformar lo que somos tanto emocional como físicamente.
  3. Tomá agua y respirá profundo, si es necesario hacelo varias veces.
  4. Masticá. Este es el primer momento de la digestión.
  5. Deja los cubiertos entre algunos bocados.
  6. Luego de la mitad del plato, pensá como te sentís, y continúa comiendo si lo crees necesario.
  7. Tomá agua nuevamente. ¿Qué tal estuvo?

Los nutrientes protectores se encuentran en alimentos reales, preparados artesanalmente desde el cuidado y el amor a nosotras y a aquellas personas con quienes elegimos compartir. Respirar y ser consientes de lo valioso que es cada cuando comemos nos permite disfrutarlo y nos dará el equilibrio en que necesita nuestro cuerpo necesita para vivir saludablemente.